Aunque en la mayoría de las ocasiones las personas no le prestan la suficiente atención, todo el tiempo están expuestas a diversos niveles de ruido, en el hogar, en la oficina, en la calle y en diversidad de lugares. Estos ruidos, en ciertas ocasiones pueden generar efectos nocivos en la salud de los oídos, por ello en esta entrada queremos contarle cuáles son los niveles de ruido en escala de decibeles, a los que está expuesto en la cotidianidad, y qué efectos pueden producir.
¿Qué es un decibel?
Comencemos por lo básico: el decibel (dB), es la unidad utilizada para medir la intensidad de un sonido. En la escala de decibeles, el sonido audible más pequeño (casi silencio total) es 0 dB. Un sonido 10 veces más potente que el silencio casi total, es 10 dB; un sonido 100 veces más potente es de 20 dB; y un sonido 1,000 veces más potente que el silencio casi total es de 30 dB.
En la siguiente infografía, le presentamos algunos sonidos comunes y sus clasificaciones según los niveles de ruido.

Tabla de niveles de ruido en decibeles (dB)
| Nivel | Ejemplo cotidiano | Clasificación |
|---|---|---|
| 30 dB | Susurro | Inicio del sonido |
| 40 dB | Ruido de la lluvia | Ruido confortable |
| 60 dB | Conversación | Ruido confortable |
| 80 dB | Teléfono sonando | Ruido no peligroso |
| 100 dB | Ruido de moto | Protección necesaria |
| 110 dB | Sirena de ambulancia | Grave irritación al oído |
| 120 dB | Reproductor de música a volumen máximo | Grave irritación al oído |
Valores típicos orientativos, no medidas de un caso concreto. Sirven para hacerse una idea del orden de magnitud, no para justificar una decisión técnica ni un reclamo.
Tres advertencias que casi nadie hace al publicar esta tabla
- Un nivel sin distancia no significa nada. «Una moto son 100 dB» es una frase incompleta: el nivel depende de a qué distancia se mide. La misma fuente puede dar 100 dB a un metro y bastante menos a diez. Cuando alguien le cite una cifra, pregunte siempre a qué distancia se tomó.
- No es lo mismo dB que dB(A). El oído humano no escucha igual todas las frecuencias, así que los niveles de ruido ambiental se expresan casi siempre con ponderación A —dB(A)— para acercarse a lo que realmente percibimos. Una cifra en dB «a secas» y otra en dB(A) no son comparables entre sí.
- Los decibelios no se suman como números normales. Son una escala logarítmica: dos fuentes iguales de 60 dB no dan 120 dB, dan aproximadamente 63 dB. Sumar +3 dB equivale a duplicar la energía sonora. Por eso reducir el ruido a la mitad se nota mucho menos de lo que la gente espera.
¿Cómo se miden los niveles de ruido?
Generalmente, se utiliza un sonómetro para medir los niveles de ruido en escala de decibel. Sin embargo, existen diferentes factores que pueden afectar el resultado de la medición, como lo pueden ser:
- La distancia entre el medidor y la fuente del sonido.
- La dirección de la fuente de ruido, en relación con el medidor.
- Si la medición se toma al aire libre, donde el ruido puede incrementarse o en interiores, donde el ruido puede reverberar.
Para que el reporte sea útil y preciso, es imprescindible especificar las condiciones en las que se efectuó la medición de ruido, especialmente la distancia desde la fuente de ruido.
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¿Qué efectos producen los altos niveles de ruido en los oídos?
Cualquier ruido que supere los 85 dB puede ocasionar la pérdida de la audición, la cual está fuertemente relacionada con la potencia del sonido y con el tiempo de exposición, es decir, no significa que se pierda la audición inmediatamente, esta siempre va a depender de su exposición a dicha intensidad diaria, si esta es seguida, es probable que la capacidad auditiva empieza a disminuir con el paso del tiempo.
Puede determinar que se encuentra en un lugar donde se está emitiendo ruido superior a 85 dB(A), si tiene que levantar la voz para que alguien más pueda escucharlo. Si una persona está expuesta durante 8 horas a 90 dB(A), puede sufrir daño auditivo con el tiempo: ese es el límite legal de la OSHA para una jornada laboral, mientras que el criterio recomendado por el NIOSH es más exigente, 85 dB(A) durante 8 horas.
El daño depende del nivel y del tiempo, no solo del nivel. El NIOSH aplica una tasa de intercambio de 3 dB: por cada 3 dB(A) de aumento, el tiempo admisible se reduce a la mitad. Con ese criterio, 100 dB(A) admiten unos 15 minutos y 120 dB(A) apenas unos 9 segundos.
El umbral de dolor no es una cifra única: la literatura lo sitúa entre 120 y 140 dB, con variación entre personas. Y el riesgo de lesión auditiva inmediata —no acumulada— aparece cuando el nivel iguala o supera los 140 dB: es el valor que la Organización Mundial de la Salud fija como límite de 140 dB LCpeak en su Global standard for safe listening venues and events, reducido a 120 dB LCpeak cuando el público es infantil.
Una razón por la cual las personas no notan el daño que el ruido produce, es porque la exposición excesiva al ruido genera pocos síntomas, por lo que, en muchas ocasiones, pasa desapercibida.
Algunas señales que pueden indicar pérdida de audición son: zumbidos, sensación de pesadez en los oídos, escuchar los ruidos amortiguados y no escuchar los ruidos de timbre alto cuando hay ruido de fondo. Si el daño continúa, los sonidos de tono bajo se pueden volver más difíciles de escuchar.

Otros efectos que produce el ruido sobre la salud son:
- Trastornos psicológicos como, conductas de irritabilidad y agresividad, estrés.
- Trastornos fisiológicos como, aumento de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la frecuencia respiratoria.
- Alteraciones del sueño y del descanso, que producen falta de atención y aprendizaje, cansancio y bajo rendimiento.
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Si necesitas pasar de la tabla al cálculo
Esta tabla te ubica en el orden de magnitud, que es lo que casi siempre hace falta. Lo que no te dice es cuánto ruido va a pasar por tu pared, cuánto tiempo puedes exponerte sin riesgo, ni cuánta absorción necesita tu sala. Para eso hay que calcular, y calcular exige entender qué se suma, qué se resta y qué no se puede promediar.
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