En resumen
La Ley 2476 de 2025, conocida como la «Ley de Ciudades Verdes», trata principalmente de cambio climático y espacios verdes urbanos —no de ruido—. Pero tiene un artículo, el 12, que sí le interesa a cualquiera que construya, remodele o viva en una ciudad colombiana: ordena que el futuro Código de Edificación del país incluya criterios de protección y calidad acústica. En términos simples, esto abre la puerta a que aislar el ruido en una edificación deje de ser una decisión opcional del diseñador y pase a ser, en algún momento, un requisito normativo. El resto del artículo explica de dónde sale esto y qué tan cerca está de aplicarse.
Qué es esta ley, en una frase
Sancionada el 10 de julio de 2025, su título completo es: «Por medio del cual se fortalece la adaptación al cambio climático y la gestión del riesgo en Colombia a través de ciudades y centros urbanos verdes, biodiversos y resilientes». Busca, según su artículo 1°, aumentar los espacios verdes y azules de las ciudades, conservar estructuras ecológicas y mejorar la calidad paisajística, acústica, del aire y la conectividad ecológica urbana.
Es decir: aunque el ruido no está en el título de la ley, la calidad acústica sí aparece desde el primer artículo como uno de los objetivos explícitos de lo que la ley entiende por una «ciudad verde, biodiversa y resiliente».
El artículo 12: qué dice sobre ruido
El desarrollo concreto de ese objetivo está en el artículo 12 («Calidad del aire, acústica y gestión del riesgo»), que —según las fuentes jurídicas consultadas— plantea, entre otros puntos:
- Trata la contaminación acústica como un factor de riesgo urbano, al mismo nivel que otros riesgos que hoy consideran los planes de gestión del riesgo de las ciudades —no solo como una molestia o una infracción aislada.
- Exige que los municipios tengan en cuenta cuánto tiempo están expuestas las personas al ruido y si se superan los niveles límite permitidos, dentro de sus instrumentos de planificación urbana.
- Ordena expedir un Código de Edificación que incluya criterios de protección y calidad acústica para las construcciones.
- Pide actualizar la reglamentación existente sobre contaminación acústica y ruido.
Nota de transparencia: no fue posible confirmar el texto literal completo del artículo 12 en una fuente que reprodujera el articulado íntegro; lo anterior es una síntesis de lo reportado por fuentes jurídicas especializadas y por el portal oficial de régimen legal de Bogotá (ver Fuentes). Si usted necesita citar el artículo 12 de forma textual —por ejemplo, ante una autoridad o en un trámite—, verifique la redacción exacta contra el Diario Oficial.
Con qué plazo
Según las fuentes consultadas, el desarrollo reglamentario de los aspectos de calidad del aire y acústica del artículo 12 tiene un plazo de 12 meses desde la sanción de la ley, es decir, con vencimiento aproximado en julio de 2026.
Cómo se relaciona con la otra ley de ruido de 2025
En el mismo año, Colombia también sancionó la Ley 2450 de 2025, dedicada específicamente al ruido (puede leer nuestro artículo aparte sobre esa ley). Aunque son normas distintas, apuntan en la misma dirección: la Ley 2450 define quién es responsable y con qué política nacional de calidad acústica; el artículo 12 de la Ley 2476 apunta a que esa política se traduzca, en la práctica, en instrumentos de planificación urbana y en el código de construcción —el punto donde el diseño de un edificio empieza a estar sujeto a un criterio acústico exigible, y no solo recomendado.
Qué significa esto hoy, y qué no
Es importante ser claros sobre el estado actual: a la fecha de este artículo, el Código de Edificación con criterios acústicos todavía no existe —la ley ordena que se expida, con el plazo indicado arriba. Si usted está diseñando, construyendo o comprando una vivienda hoy, los requisitos de aislamiento acústico exigibles siguen siendo los que ya existían antes de esta ley (normas técnicas y buenas prácticas de diseño, no todavía una obligación derivada de este artículo). Vale la pena seguir el desarrollo de esta reglamentación en los próximos meses, porque puede cambiar lo que se exige en un proyecto de construcción en Colombia.





